lunes, 26 de agosto de 2013

Felicidad,bonita palabra.

Aún lo recuerdo,cuando la inocencia formaba parte de mi yo entero,era ella personificada, ¿por qué querría nadie hacer daño,pudiendo unirnos y ayudarnos entre todos,para así poder ser felices?.
Felicidad, bonita palabra, y a la vez traviesa,¿no?,se podría decir que poco a poco,y no precisamente con el paso de tiempo,sino con los tuyos propios,te vas dando cuenta de que esa palabra,se asemeja a la mayoría de personas,sí,detrás su significado,que todos conocemos,tiene muchos otros,miles de caras más,como un dado,en mi caso,podría decir que es una especie de quimera,como un amor platónico,ese que todos de pequeños hemos tenido alguna vez,y que incluso, siendo cuarentones seguiremos teniendo,siempre se tiene,digo esto,porque es algo demasiado temporal,puedes alcanzarla,por supuesto,nada es imposible,eso de hecho no demasiado complicado,lo complicado es mantenerla,y conseguir retenerla contigo,eso,amigo mío,es muy,muy,muy jodido.
Pero,¿y qué?,que la jodan,ella estuvo acompañándome durante todos estos años,hasta ahora,ya que prefirió irse por otro camino,pero no me preocupa,porque otras cosas puede que no,pero cabezona soy de sobra, y creéme,me empeñé en volverla a encontrar,y ya me encargaré de jugársela de tal manera,que a medida que vaya recorriendo ese camino por el que un día marchó, termine por cruzarse con el mío de nuevo,y ahí,ya no tendrá nada que hacer,así que... que tiemble,porque voy a por ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario