Ya lo decía el atormentado Bukowski:
''Encuentra aquello que ames,y deja que te mate''.
Él encontró unos cuantos grados de más
en botellas llenas,que le pudiesen desinfectar el alma.
Y yo,sin embargo,encontré la tuya,
Aquella que,tan a modo de cura,me salvó la vida
tantas veces...
Y que,tan a modo de herida,me la arrebató
tantas otras.
Desde ese día llevo una puñalada en el pecho,
cuya cicatriz siempre será tuya.
Y qué cicatriz tan bonita...
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